agradecimientos



Aquí verás los testimonios de algunas personas que se han ido encontrando con la herramienta y que nos comparten sus experiencias. Cada persona percibe y experimenta la transformación de una manera particular, pero en todos se refleja una misma dirección en el trabajo personal que se está realizando, que es el camino del despertar, del amor y la compasión.


Alberto (Perú)

Un saludo desde la selva del Perú. Soy Alberto y leí "el olvidado arte de lavar los pies" que practico con todo el mundo, con todos los pies desnudos que corren por estos caminos de la amazonia. Más allá de los beneficios físicos, está la comunicación y relación espiritual..., el contacto físico y entre almas.
Un abrazo.

Carlos (Valencia)

Hace unos pocos meses tuve la gran suerte de asistir a una clase magistral y totalmente práctica que dio Jose Luis, "el caminante", también conocido como Libre en "Madre Tierra".

Conforme avanzaban las horas, me gustó también su manera sencilla y clara de explicarse, su humildad y espontaneidad, y su sentido del humor. Y su peculiar manera de denominarse a sí mismo y a los seres humanos como "caminantes".

La técnica que aplica Libre requiere de un imprescindible procedimiento manual pero, eso sí, orquestado por una mente serena. Por lo que se podría decir que, así como el Tai-Chi es una especie de meditación en movimiento, la técnica del masaje de pies que Libre nos enseña es, por parte de quien la aplica, un masaje dado en un estado de meditación. Así pues, cuando el donante trabaja, no persigue ningún fin, no alberga ningún propósito. El objetivo, en todo caso, es mantener la mente serena y el corazón tibio. Lo demás llega por añadidura.

Libre denomina a esta herramienta "el olvidado arte de lavar los pies". Y mediante ella podemos conseguir:
- despertar el amor en nosotros y en el receptor,
- estimular la vida que hay en nuestro interior,
- incrementar el grado de armonía física, mental y emocional del individuo,
- aliviar su sufrimiento,
- meditar activamente.

Yo, que a lo largo de la clase magistral fui donante y receptor, puedo deciros que me sentí especialmente a gusto e identificado con el método.
Como donante, de hecho, conseguí por primera vez en mi vida, estar durante más de cuarenta minutos seguidos con la mente en blanco, totalmente aquietada y serena, en paz, viviendo sólo en el momento presente, en el ahora. Y como receptor, experimenté mucha paz y un gran bienestar.

Por último os dejo con dos frases de Libre que me agradaron especialmente: "cuando tú cambias, el mundo cambia". "Un mago es una persona que convierte la tristeza en alegría".

Fabiola (Las Palmas de G.C.)

Esta técnica despierta al Ser divino que hay en mí, y he descubierto que en la entrega está la esencia. Si doy lo mejor de mí misma me libero.
Descubrir al Ser divino y poder sentirlo en el otro/a es lo más grande que me haya podido pasar.

Este fin de semana he dado el masaje a una amiga y ha sido muy sanador.
A veces siento presencias de seres de mucha luz. Siento la presencia de Jesús a través de mis manos. Es muy hermoso. No tengo palabras para definir lo que realmente siento, es como si conectara con una parte de mi misma que desea ser despertada.
Dios es grande y le amo profundamente.
Gracias Libre por tu aportación a la humanidad.

Miriam B. (Guadalajara-México)

¡Hola! Mi experiencia con "el arte de lavar los pies" es la siguiente:
Lo he practicado y compartido con algunas personas con toda la humildad y esencia de servicio que Libre nos transmite en "El libro de la vida".
Entre las experiencias que me ha dado la herramienta, la que considero más importante es el regocijo que causa en mi alma el saber que soy capaz de entender lo que nuestro maestro Jesús nos vino a enseñar, el amor incondicional.

El trabajo con este arte me lleva a experimentar lo que él no cansaba de repetir..."ama a tu prójimo como a ti mismo".
No necesité aprender la biblia ni irme al Tíbet para experimentar el Amor, y en ese momento entender lo que es el amor crístico en mí, que no es otra cosa que ser uno con él.

Como ya sabéis, la experiencia siempre es una caja de sorpresas. A veces te regala momentos de paz y relajación, a veces sólo la oportunidad de servir, otras, toda una película de alguna vida pasada, y otras veces he experimentado los sentimientos de la otra persona.
Espero haber transmitido con este escrito algo de lo que estoy experimentando.

Bertha M. (México D.F.)

Conocí "El arte de lavar los pies" y el masaje en un taller que impartió Toño en México.
Después se lo ofrecí a mi hermana Consuelo que estaba enferma de cáncer, y aceptó.
A mi hermana debido a un tumor en la lengua, le amputaron una parte, teniendo que ser alimentada mediante una sonda.
Tenía mucho dolor y para aliviar un poco este dolor le inyectaban morfina. Era un dolor muy fuerte y el medicamento solo le aliviaba un poco.
Cuando le daba el masaje, a mi hermana le gustaba porque se sentía amada, acompañada y descansaba del dolor.
Le seguí dando el masaje desde mayo hasta el día que murió, en septiembre del 2006.

Todo este tiempo ella conservó la conciencia y la lucidez no teniendo los efectos colaterales de la morfina; y para la última semana ya no necesitó tanta morfina. En un principio le administraban ocho inyecciones al día, luego ya sólo eran tres.
El último día dejó de hablar y parecía ya no estar aquí, sin embargo, estando yo cerca de ella me dijo: "por favor ponme mi inyección para el dolor y dame mi masaje". Y se acomodó para que se lo hiciera.

Le di el masaje y se quedó otra vez dormida; esta vez ya no despertó y a las seis horas de haber recibido su último masaje dejó de respirar y murió en completa tranquilidad y paz. También yo estaba en paz a pesar del dolor.


Cristina (Ibiza)

Desde mi humilde experiencia, que creo que es común a todos los que os vais encontrando con la herramienta en vuestro camino, os puedo contar que hace dos años empecé a apuntarme a cursos de tipo espiritual. Supongo que buscaba algo, algo que me llenara, ya que mi vida no me satisfacía.

A ojos de los demás tenía una vida perfecta, familia, salud, trabajo, dinero..., pero yo seguía con la sensación de no saber a dónde se dirigía mi vida, y lo que es más importante, con las ganas de hacer algo que me llenara y le diera un algún sentido.

Unos meses antes de realizar el taller del lavado de pies, tenía la sensación en el cuerpo, que por fin llegaba lo que yo estaba esperando. Era una mezcla de certeza y confianza, sin saber exactamente por qué me sentía así.
Cuando Chari, una amiga que trabajaba en el centro donde se iba a impartir el curso, me habló de Jose Luis, me animé a realizar el taller. Eso sí, no tenía ni idea en qué consistía ni a qué iba yo exactamente.
La sensación que recuerdo estando allí sentada escuchando a Libre, es de felicidad y satisfacción, era como si hubiera encontrado lo que estaba esperando. Todo aquello en lo que yo había estado creyendo en los últimos años, lo sentía materializándose en las palabras de Libre. Y tuve la suerte que mi primera sesión de activación de la energía amor la recibí de las manos de Jose Luis, a quién siempre agradeceré que se cruzara en mi camino y me hiciera tal regalo.

Ahora llevo diez meses activándome semanalmente, y mi vida sencilla y llanamente ha cambiado MUCHÍSIMO. Ahora siento que estoy en el camino que quería, y no en el que me marcaban.
Reconozco que no es un camino fácil como casi todos, porque hay etapas difíciles en las que el dolor y nuestras peores miserias se presentan, pero si sabemos hacerles frente y ser más fuertes que ellas, habremos ganado algo muy valioso. Viviremos en AMOR. Y lo que es más importante, tenemos una herramienta que nos ayuda a crecer, a liberarnos, y está en nuestras manos a la espera de que la pongamos en manos de aquellos que tienen la sensación en el cuerpo de que algo muy grande está por llegarles.

Manfred P. (Alemania)

Hace un año empecé con la práctica de la herramienta. Ha sido para mi una gran escuela de conocer lo bello y lo feo de mi.
Este despertar de la conciencia desde entonces me hizo cambiar el pensar sobre mi y sobre otros. Me siento más unido a la humanidad y al mismo tiempo me di cuenta, de que lo más importante para mi es mi felicidad interior, el amor a mi mismo.

Por esto recomiendo esta técnica a todos que encuentro en al camino, ofrezco los masajes a otros y veo cambios profundos en los que se dejaron activar.
Es una gran ayuda para no dejarse llevar por las corrientes exteriores y aferrarse al propio corazón.

La magia del amor cura todo.

Erika (México d.f.)

Hola, me llamo Erika y vivo en México, D.F.
He tomado dos veces el taller del Lavado de Pies con Toño y desde que lo aprendí me gustó tanto, que junto con otra de mis compañeras que tomamos el curso, juntas decidimos compartilo con otras amigas. Hemos formado un grupo donde nos lavamos los pies unas a otras y ha sido como subirme a la montaña rusa. Hay semanas en las que me siento de maravilla, otras muy enojada, intolerante, he tenido sueños muy dolorosos y sanadores..., a la vez que me han dado el entendimiento de mi vida.

La semana pasada invité a una amiga a probar el masaje ya que decidí compartir esta herramienta con quién tuviera interés en su crecimiento y liberación, así que abrí un espacio los lunes en el consultorio donde trabajo.

Sucede que esta amiga es una persona muy sensible, preparada, y percibe muchas cosas...
Días después del masaje, me llamó para compartirme cómo se sentía y me dijo que aunque el día del masaje se sintió bien, al día siguiente se sentía muy cansada y amaneció ojeroza, se le subió la presión y le han dolido los riñones, aunque me dice que no está segura de que el masaje le haya disparado todos estos sintomas...

Respecto al trabajo con mis compañeras de grupo y a las otras personas con las que he trabajado esta herramienta, me han dicho que han pasado por momentos de enojo, han recordado situaciones muy viejas, incluso alguna de ellas me preguntó si se repetían patrones de la infancia ya que desde que comenzamos con el masaje, en las últimas semanas se ha caído dos veces y eso le sucedía mucho de niña, y se ha sentido asustada...

En cuanto a mi experiencia, tengo problemas para medir el tiempo, y aún cuando ha sido un año y medio, siento como si el masaje del Antiguo arte del lavado de pies lo hubiera tomado desde siempre. Tal vez por todas las vivencias que he tenido, todo lo que he recordado que tenía muy guardado, bien oculto; quizás por lo doloroso que fue. Sin embargo todas estas vivencias salieron a flote, y fue a través de los sueños que estos me fueron dando claridad con respecto a ciertos patrones de conducta, a caer en la cuenta de qué me llevó a tomar ciertas decisiones.

Durante este período de tiempo trabajándome el masaje, hubo momentos en los que tuve que disminuir el tiempo de cada sesión, ya que llegué a sentir que las vivencias y los cambios iban más rápido de lo que yo podía asimilar.
También he tenido momentos en los que he querido tirar la toalla... Pero cuando me vuelven a lavar los pies y hacer el masaje entro en un espacio de paz, de bienestar, me siento con claridad mental, emocional, con energía... , y esto me motiva a seguir tomándolo.

Cuando yo doy el masaje siento que se crea un espacio sagrado, de comunión... y siento que soy una con el otro, donde no hay espacio ni tiempo.
Es devolverle a la vida a través del masaje y a la persona a quien se lo doy, amor y gratitud.
Quiero seguir compartiendo este arte como lo he estado haciendo.
Invito a todo aquel que se encuentre con este arte, a que continúe en este camino, en esta gran experiencia de sanación, de amor.
Gracias a Tutuy, a Toño y a Libre por compartir este conocimiento y la herramienta de liberación y Amor.

Saludos y reciban un cariñoso abrazo desde México.

Un abrazo.


Diana

Hola, he comenzado a compartir este arte con un grupo de 4 personas.
Yo he tomado la maravillosa manera que es el altruismo y llevamos 2 sesiones. En la segunda sesión una de las señoras que padece una fibromialgia, al recibir el masaje se incorporó muy pronto. Y luego al comenzar a darlo sintió mucho temblor y cansancio, se acostó hasta reponerse y luego estaba espléndida, nos besaba y estaba feliz...

Verónica (Guadalajara-México)

El masaje del lavado de pies.., ¡qué puedo decir!
Para mí el retorno a la felicidad, este trabajo me está permitiendo vivir y sentir el perdón, vivir sin tanta angustia, disolverlos nudos de la garganta y sentir la alegría de regresar a casa, a mi interior.
Todo este proceso por supuesto no ha sido momentáneo y tampoco de la noche a la mañana.
Llevo aproximadamente dos años y medio trabajándome con esta herramienta y no ha sido fácil lo que he tenido que revivir, pues he tenido que enfrentar nuevamente todo el sufrimiento, miedos, claustrofobias, pesadillas... Y físicamente tumores, depresión e innumerables trastornos de garganta y asma.
Todo acto tiene una consecuencia y un aprendizaje, aunque todavía no acabo de entenderlo, pues sólo tengo 35 años... Se que no tengo prisa y me voy a dar todo mi tiempo.

Mis bloqueos y desequilibrios eran en muchas partes, pero he ido perseverando y alcanzando algo que sólo uno puede entender y sentir cuando lo experimenta.
Aún no he ganado la batalla, porque esta lucha comenzó cuando yo era una niña y el miedo se veía como un muro de contención incapaz de brincar o rodear. Dentro de mí también le estaba pidiendo a la vida, y un día mi petición fue concedida y asistí a un taller con Toño.

Conocí este masaje y me dije "esto me lo quedo para toda la vida".
Luego estuve recibiéndolo semanalmente, y en ocasiones me quise rendir, pero antes del séptimo día se veía la claridad y ya parecía uno tener más entendimiento.
Aunque en muchas ocasiones tenía dudas, las fui resolviendo en el camino, empezando a tener más certeza en lo que estaba haciendo.

Mi parte favorita de esta herramienta, es cuando uno termina de dar el masaje y practica la compasión.
¡Prueben por lo menos un año y sean constantes y abiertos, conscientes de toda la transformación por mínima que parezca! ...entonces tendrán la certeza de que no están perdiendo el tiempo, sino ganando muchas cosas internas.

¡Gracias Jose Luis, gracias Toño!.

RAFA (Madrid)

Amigos de Kiwani, mi nombre es Rafael, mi oficio el de carpintero. Pero también soy un buscador, un peregrino en el camino de la vida, que como todos, en algún momento de nuestra existencia sentí la necesidad de respuestas a esas preguntas que nos asaltan desde lo más profundo de nuestro ser:"¿cuál es el propósito de la vida?, ¿quiénes somos y qué hacemos en este planeta y con esta maravillosa oportunidad que se nos ha dado que es la vida?".
A todas estas incertidumbres llegué después de comprobar mi propia insatisfacción y sufrimientos físicos; de no comprender este absurdo mundo que hemos creado con nuestro inconsciente colectivo, pasando por todo tipo de crisis emocionales, físicas y espirituales.

Un buen día llegó a mí un libro, "EL LIBRO DE LA VIDA", escrito por otros magos con los que pasado un tiempo conocí y compartí esta herramienta iniciática que es el Sagrado arte de lavar los pies.
Hoy, pasado casi un año es mi deseo dejar constancia de mi experiencia, de cómo ha sido mi despertar, pues voy encontrando respuestas a esas dudas que se van desvelando en mí, teniendo una mayor comprensión de la mística de la vida, y encontrando las respuestas a esas demandas del alma que todos necesitamos cuando llega el momento de la madurez.

Como os decía, antes de conocer esta herramienta mi vida era como la de un náufrago que vive con la incertidumbre de hundirse y no saber donde afirmarse.
Después de activarme con el lavado de pies quizá siga siendo el mismo náufrago, pero con una barca y dos remos, la sabiduría y la compasión, que en mí se han ido despertando sintiéndome piloto y patrón de mi vida.

Ni que deciros que no todo es de color rosa, que en mi vida siguen habiendo vaivenes y remolinos, tormentas y ráfagas que de vez en cuando me hacen tambalear. Así es la VIDA cuando te quiere decir algo, esto es lo más normal en cualquier terapia de sanación, es eso que llaman "crisis curativas", por las que hay que pasar cuando uno decide atravesar la puerta estrecha que llega al corazón. Es como abrir de nuevo la herida mal cicatrizada para hacer la limpieza necesaria y que cierre bien de nuevo. Esto no es lo que más nos gusta, pero en todo camino de desarrollo humano o de sanación hay que ser paciente y constante, y tener el coraje para trascender a esa puerta del corazón.

Mi sensación con este sagrado arte del lavado de pies, es que se nos da la llave que nos permite ese "segundo nacimiento" al espíritu, al conocimiento y la sabiduría de nosotros mismos para convertirnos con la magia del Amor en otros nuevos, pues como dijo un gran maestro de nuestro tiempo: "No metáis vino viejo en odres nuevos, pues el odre se romperá". El odre somos nosotros y el vino viejo son nuestros patrones, miedos e incertidumbres a los que estamos aferrados desde el momento en que el velo del útero materno se abre y venimos a la luz.
Con esta herramienta se nos brinda esa oportunidad del segundo nacimiento al espíritu, a la chispa divina que somos.

Comparo también esta herramienta con cualquier terapia que nos ayuda y estimula nuestro cuerpo físico, pues esta es la herramienta que estimula nuestra Alma. Es semejante a un diálogo entre almas para su sanación.
Con esto hago otra referencia a las palabras de ese "maestro" cuando le preguntaron: "Rabí, ¿cómo hemos de sanar nuestros cuerpos?; y él les respondió ¿cómo váis a sanar el cuerpo si primero no sanáis el alma?".
Este es mi testimonio, el mensaje que quiero dejar a todos aquellos que se acerquen y practiquen este arte con constancia y coraje. Os animo a que probéis y comparéis por vosotros mismos dónde y cómo buscar los tesoros que todos llevamos ocultos.
¡Que la paz sea con vosotros!

Patricia A. (Guadalajara-México)

Me autodefino como una "Mariposa" porque antes de lavar mis pies me sentía una oruga, reprimida y triste, codependiente, con culpas y miedos.
Antes pensaba y creía que mi libertad dependía de factores o condiciones ajenas a mí. Era una buscadora incansable, y ahora que encontré este tesoro, me doy cuenta de que en lugar de buscar la felicidad yendo a India o en otras personas como chamanes, maestros o gurús..., a través de esta herramienta maravillosa he ido encontrando la paz, mi alegría y mi voluntad de espíritu en mi propio Ser.

Semana tras semana experimento grandes transformaciones tanto a nivel físico, mental y emocional, y por todo ello doy gracias al Gran Espíritu porque mi corazón se va sanando con amor.

Ahora entiendo que la LIBERTAD verdadera es un estado interno de conciencia que comienza con un trabajo personal, cuando tomamoslas riendas y nos hacemos responsables de lo que acontece en nuestras vidas.

La "varita mágica" como la llama Libre, está haciendo en mí la alquimia y transformación, e invito a que cada uno de nosotros con el trabajo arduo la defendamos y cuidemos, y con la ayuda de muchas manos pueda llegar a otras personas y difundir el amor, la paz, la buena voluntad y la libertad para todo el mundo.

Gracias Libre, gracias Toño.


Eva (Barcelona)

Ha sido maravilloso ver este intercambio de amor tan directo entre nuestros niños especiales y los voluntarios de Kiwani, de los que formo parte.

Soy la tutora (junto con otra tutora y dos educadores) de estos alumnos pluridiscapacitados de entre 10 y 15 años. ¡También soy kiwanita!

Han creado un vínculo emocional muy rápido en pocos días, porque hay un canal de comunicación directo, el pie. Parecía que a media semana nos dieran a todos una inyección de vida, amor y alegría.
Algunos niños han hecho pequeños procesos de liberación pero solo al día siguiente (lloros, diarreas, epilepsia...) después estaban mejor que nunca, más conectados y comunicativos.
La mayoría esperaban con expectación la llegada de los voluntarios y hacían sonrisas muy auténticas para recibirlos y grititos, ruídos e incluso como cantos durante el masaje y también al final (poníamos siempre los mismos cds e incienso para anticipar la actividad).

Las maestras y educadoras de alrededor también han quedado impresionadas por la energía que se creaba esos días y por el hecho de que los voluntarios vinieran sin pedir nada a cambio, incluso de Barcelona, semanalmente. Ha sido un granito de conciencia para todos.
En cuanto a los masajes que he realizado, he ido haciendo los que faltaban o complementando otros días los que no había dado tiempo.
Me he dado cuenta de que al principio echaban de menos el masajista habitual, pero empiezan con los pies muy sudados o pegajosos, donde la energía circula con mucha dificultad, y al final acaban todos sintiendo la suavidad y el amor del contacto. Son niños de una gran sensibilidad, enseguida se relajan y a menudo cierran los ojos con una sonrisa.

A mí también me sienta genial hacerlo y refuerza mi vínculo relacional con ellos. ¡También hemos incluído los benditos pies de nuestros niños en el mandala que pinté para kiwani!
Como maestra de Educación Especial recomiendo aprender esta técnica a todos mis compañeros. Es sencilla, sólo hay que aplicarla 20 minutos semanales y es de una gran eficacia, dando incluso en momentos de estrés un toque de meditación y tranquilidad que lo centra todo. Es una herramienta muy válida.
¡Gracias al cielo, a la escuela y a kiwani por esta experiencia y tantos regalos este año! ¡Hasta siempre!.

Maria (Barcelona)

¡Bueno!, en realidad me cuesta mucho poner palabras a esta experiencia. En primer lugar porque no tenía ninguna expectativa al respecto y no esperaba nada en concreto.
En cuanto me enteré de que había la posibilidad de prestar este servicio, hubo algo dentro de mí que tuvo una imperiosa necesidad de realizarlo.
Los niños me encantan, tienen la maravillosa virtud de hacerte vivir en el presente, no hay barreras, todo es espontáneo, directo y tal cual es. Todo esto lo he vuelto a experimentar con Guillem, Sergio, Marina y Angels.
Hay que decir que yo ya había trabajado anteriormente con niños ya que soy maestra, pero la verdad es que con ellos ha sido algo muy especial, quizá porque la comunicación - al no haber existido apenas el lenguaje- ha sido más directa, de corazón a corazón.

Las experiencias que ellos o yo hayamos podido tener sólo lo saben nuestras almas, porque si yo quiero expresarlas con palabras, por fuerza han de pasar por el filtro de mi mente, y entonces puede que haya imaginación, inventiva, proyecciones, etc. Sólo deciros que ha sido muy bonito, todo muy natural, y que me he sentido muy bien.
Al principio salía algo cansada de las sesiones, pero después salía muy relajada y distendida, supongo que será por la pureza de sus almas y porque el trabajo es de corazón a corazón.
Esto es lo que yo quería aportaros.

En cuanto a inconvenientes no he tenido ninguno, quizá sólo el horario, que me ha coincidido con el de mis hijos y no he podido asistir a las últimas sesiones.

Un abrazo para todos.

Jesús (Barcelona)

He estado haciendo el masaje de pies a Nuria y María habitualmente una vez por semana, y ocasionalmente en cuatro ocasiones a Encarna.
Las dos primeras semanas (en el caso de Nuria y María) se notaban ciertas resistencias a dejar hacer el masaje, pero yo a la tercera semana percibía una confianza en dejarse tocar y acariciar, y pasadas más veces, incluso con expectación ante nuestra llegada y ganas de recibir el masaje.

Con el tiempo ya pasado haciendo estas prácticas, las niñas están relajadas, contentas y con ganas. El tiempo empleado en hace rel masaje era de 10 a 15 minutos en cada pie, en función del tiempo disponible, intentando compensar cuando alguna semana que alguna de las niñas no ha venido al colegio por visita médica o enfermedad, dándole entonces un poco más de tiempo, pasando de los 15 minutos por pie hasta llegar a los 20 min.

En el caso de los masajes efectuados a Encarna, he de resaltar, que de entrada la niña está muy tensa y asustada, pero al poco rato se relaja y acepta encantada el tratamiento, lo cual no era obvio al comienzo, provocando en mí alguna duda, pero disipada y con alegría enseguida (de hecho la niña tiene el Sindrome de Rett y corporalmente se comporta así también con las tutoras cuando la masajean el cuerpo, pero enseguida se ablanda con el contacto. Tiene tensión y temblores provocados por la misma enfermedad, así que, "Tranquilo Jesús, que le va muy bien! Comentario de Eva, tutora de Encarna).

CONCLUSIÓN: Realmente merece la pena nuestro esfuerzo para ir a la escuela. A los niños les va bien, se lo merecen y quiero repetir. La sabiduría, la madre de dios, la magia, los ángeles están por esta tarea y nos han ayudado.
¡EL AMOR SIEMPRE TRIUNFA!.