agradecimientos




¿Quién está interesado en formarse en este arte?

Generalmente una persona que quiere dar a conocer este arte, en primer lugar lleva un largo tiempo experimentándola consigo misma y adquiriendo grandes beneficios. Al mismo tiempo también investiga trabajándola con los demás. En este caso, al ir trabajando con diferentes enfermedades, diferentes psiques y problemas del ser humano, va adquiriendo cada vez un mayor y más profundo conocimiento.
A partir de ahí quiere empezar a compartir su experiencia dando charlas y talleres, extenderla de una forma mucha más amplia.
En este punto es donde uno debe dirigirse a una persona que ya tenga esta experiencia de talleres, voluntariado, etc.

Mantener la esencia y pureza de este arte milenario es la intención de las personas comprometidas con esta herramienta, y esto es la gratitud en acción por todos los beneficios que nos aporta. Por esta razón sólo podrán extenderlo aquellas personas que estén debidamente preparadas y que hayan despertado la compasión y solidaridad al planeta Tierra.

La formación la darán las personas que están asentadas seriamente y que la practican con continuidad; de momento son muy pocas.



EXCEPCIÓN:

Hay personas que se han beneficiado y que todavía tienen creencias religiosas, sectarias..., personas que hablan de la Luz y la espiritualidad... En estas personas todavía hay ciertas creencias y fanatismos por lo que podrían confundir a quienes transmiten la herramienta, este arte verdadero. Por ello las personas en estos casos han de seguir trabajándose la pureza, la ignorancia, los dogmas... hasta que comprendan la verdadera realidad del ser humano sin separación (religión, filosofía o secta).

Otra excepción es la de aquellas personas que quieren aprender este arte con alguien experimentado haciéndolo de una forma auto interesada y egoístamente, queriendo aprovecharse de las circunstancias y sin querer aportar nada a cambio. A estas personas les falta la cualidad de la gratitud y el respeto hacia el maestro o la persona "anciana" que le ha enseñado la técnica. En estos casos, tampoco estas personas están preparadas y les hace falta desarrollar la gratitud y el servicio a la herramienta.

En el pasado la verdadera enseñanza se hacía cuando existía un amor genuino y auténtico, entonces el maestro se entregaba al discípulo y el discípulo al maestro, fundiéndose ambos en uno mismo y entregándose a la herramienta y a su sabiduría.

En resúmen, lo más importante, la medida para saber si una persona está evolucionando y creciendo con este trabajo personal es la gratitud y el servicio desinteresado a los demás.
Por mucho que queramos extender esta herramienta si no desarrollamos nuestros auténticos valores como la generosidad, la tolerancia, gratitud, compasión... -que son el puente que nos va llevar a la otra orilla- hay que decir que no estamos preparados para extender esta herramienta. Por lo tanto hemos de seguir trabajándola con nosotros y con los demás hasta llegar a la unidad de pureza con ella.

Sin haber hecho una alquimia en nuestro interior y sin haber despertado la energía amor no tendremos la suficiente pureza y conocimiento para transmitir este arte. Aquí no sirven los títulos y el número de cursos realizados, ni cualquier tipo de propaganda; únicamente sirven tus actos.

En realidad el camino hacia la verdad interna y la liberación te lleva toda una vida, aún así puedes dejar de activarte según tu libre albedrío.