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Según la historia, el primer lugar donde se practicó e investigó seriamente con ella fue en el lejano Oriente, concretamente en China. Fue trabajada por diferentes sabios y médicos de la medicina holística, y se rumorea que ocurrió durante la época dorada del hombre celeste. |
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En Siberia también se dice que cuando llegaban los invitados a las casas, se les recibía lavándoles los pies, como símbolo de hermandad y bienvenida, y también para un buen descanso. En la medicina griega también se trabajaban los pies, lavándolos en agua y añadiéndole esencias de colores dependiendo del caso a tratar... Los egipcios en sus pirámides trabajaban a los iniciados; entre ellos está la cultura esenia, extendida por todo el mundo. |
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A través de ellos se puede hacer un trabajo de reconexión. Los hopis y otros pueblos indios también mantuvieron diferentes enseñanzas sobre los pies, pero siempre refiriéndose a lo mismo, al Alma, a la conexión del hombre y la tierra. Más tarde, los cristianos cotos, los israelitas, los árabes, los monjes... e incluso en la edad media, el rey Luis de Francia lavaba los pies a sus súbditos como símbolo de hermandad, de servicio y entrega. |
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Así, podríamos seguir contando diferentes historias sobre la relación de los pies con el espíritu, con la liberación. |
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A partir de ahí, en estos momentos somos muchas las personas que de una u otra manera estamos trabajando e investigando a través de nuestros pies. |
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