agradecimientos



Kiwani es el nombre del santuario que está situado en la mágica región de Galicia en el valle de Monterrey, provincia de Orense (España). Y en este lugar es donde la vida había puesto a Libre para compartir sus méritos y sabiduría, y sobre todo "el arte de lavar los pies" con todo aquel que lo decidiese y necesitase.


Kiwani es el nombre de una chamana Lakota Sioux que significa "la que despierta", por esta razón Libre eligió este nombre, pues el arte que nos dió para compartir trata sobre ese gran despertar de la conciencia.

En esta casa siempre fue bienvenida toda aquella persona que estuviese en el camino de la auto sanación y liberación, y que su propósito verdadero fuese su despertar.

La idea de este lugar estaba enfocada en personas libres que estuviesen fuera de cualquier maestro, gurú o profeta de la nueva Era. Por lo tanto si alguien estaba buscando un maestro o una corriente espiritual en concreto, este no era su lugar. Aquí simplemente se compartían herramientas para que fuésemos libres y pudiésemos despertar y auto sanarnos llegando a conocernos a nosotros mismos.


La esencia de este lugar fue la hermandad y la amistad verdadera entre los seres humanos, por esta razón había que llegar aquí con una actitud noble y con el corazón abierto, dispuesto a crecer en valores humanos.
En esta dirección aunque uno tenga errores serán disculpados.

No fue este un lugar de pasatiempo o entretenimiento con los extraterrestres, o con todo ese endiosamiento humano que existe hoy día (prepotencia y desafío a la naturaleza)... ni tampoco un lugar para enredarse en las diferentes creencias de la nueva Era.
Aquí la única verdad era la de purificarnos y vivir nuestra realidad creciendo día a día en valores, siendo conscientes de que todavía hay un largo camino que recorrer y muchas lecciones que aprender.

En este lugar nos encontrábamos con personas parecidas a ti, en el camino del servicio, personas que estamos haciendo un mundo más constructivo y más humano, donde el amor no es una filosofía o una religión sino un hecho real entre nosotros.
Te deseo un buen camino y te envío un cálido abrazo.